Antoni Arissa. La sombra y el fotógrafo

10 junio, 2014

ARISSA. La sombra y el fotógrafo. 1922-1936

En Espacio Fundación Telefónica, de Madrid, dentro de la programación de PHotoEspaña 2014, se expone la obra que el fotógrafo Antoni Arissa realizó desde 1922 a 1936. Se puede visitar desde el 4 de junio al 14 de septiembre de 2014. Entrada gratuita.

Espacio Fundación Telefónica. Antoni Arissa. La sombra y el fotógrafoAntoni Arissa exposicion Espacio Telefonica - fuji x100s

Apertura: ƒ/2   Cámara: X100S   Longitud focal: 23mm   ISO: 3200   Velocidad: 1/60s  

En la exposición observamos sus inicios practicando una fotografía convencional, costumbrista, representada por fotos de campesinos, de excursiones. Siguen escenas de la ciudad y familiares, que se van haciendo más sencillas y conceptuales. Ya no trata de mostrarnos la realidad, sino cómo la ve él.

Su etapa más interesante es cuando, influido por el movimiento Nueva Visión (Neue Optik), se centra en las formas, en la luz. Busca nuevos ángulos con su cámara para mostrarnos objetos cotidianos con una perspectiva diferente. Su fotografía callejera también está construida sobre contrastes, sombras fuertes, contraluces, con pocos elementos: una persona, una hilera de sillas.

Antoni ArissaAntoni Arissa chimeneas Espacio Telefonica - fuji x100s

Apertura: ƒ/2   Cámara: X100S   Longitud focal: 23mm   ISO: 1250   Velocidad: 1/60s  

Su historia

La historia fotográfica de Antoni Arissa es relativamente corta. Antoni nace con el siglo, en 1900, y vemos fotos suyas desde 1923 hasta 1936, siempre como fotógrafo aficionado. Trabaja en la empresa de tipografía y edición que tiene su padre, supongo que con bastante libertad para dedicar tiempo a su afición. Participó en asociaciones fotográficas y expuso su obra en España y en el extranjero.

Antoni ArissaAntoni Arissa perchero Espacio Telefonica - fuji x100s

Apertura: ƒ/2   Cámara: X100S   Longitud focal: 23mm   ISO: 1250   Velocidad: 1/60s  

No volvió a hacer fotos desde el inicio de la guerra civil, no por motivos políticos sino porque su estilo y la Nueva Visión ya no interesaban al término de la guerra mundial y, seguramente, porque tuvo que hacerse cargo de la empresa familiar de tipografía. La fotografía desapareció de su vida y de las conversaciones familiares. A su muerte en 1980, sus hijas tiraron casi todos sus negativos o los malvendieron, según cuenta El País.

Una visión menos romántica de la historia, por José Manuel Torres, en La retina del sabio.

El caso es que el reconocimiento como fotógrafo importante de principios del siglo XX lo ha obtenido de forma póstuma. Sería interesante saber cómo se valoraba a sí mismo y a su obra.

Si quieres leer un comentario más apasionado y personal sobre la exposición, visita el blog de Paloma Ulloa.

Pulsa sobre las fotos para verlas en grande

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